Iconografía

sábado, 22 de septiembre de 2007

Subjuntivo

Fotografía de Ricardo Peña
No vuelvas, que mi silencio sea tu última morada y que en cada habitación tu propia voz calle. Sus paredes en blanco, martirios; tan lejanas de ti que no te contengan. Y su único pasillo un laberinto sin noche. Que no tengan ocasos tus jardines incoloros. Y que las hojas de menta se extravíen antes de tocar tu lengua.

5 comentarios:

Ruben Bike dijo...

Escogiste bien la imagen... un saludo... solo salto de blog en blog

Qae dijo...

Bonito lo que dices, Natsuki, tanto si lo has escrito tú como si no. Espero que todo vaya bieny que sigas adornándote con esas fotos tan majas. Besos sansebastinos.

Anónimo dijo...

en la densidad de las paredes vacías se agitan los recuerdos que pueden desatar los desequilibrios del tránsito..., pero hay opción para atravesar la morada dolorosa que constriñe los sueños, aunque luego se retome el mismo camino... que nos persigue

cuando hay duda de que algo suceda, la espera expande el tiempo e intensifica la niebla

disipar el aliento, para saborear un nuevo beso

Anónimo dijo...

Envidia: sentimientos, acciones, palabras, acciones que a uno le gustaria tener, conocer, compartir xo no puede, no puede xk no sabe y nunka sabra. No es un sueño és REALIDAD. Palabra de ... ONITSUKA TIGER

David Tibet dijo...

Aun no puedo mandarle una copia, pero en cuanto pueda le mando una. Prometido. Lo siento pero me acabo de levantar y estoy un tanto espeso.