Quizá sea un poco extraño, a estas horas ya tardías, tener la necesidad imperante de escribir esta entrada. Pero es que en verano, la ciudad donde siempre he vivido, desprende un olor peculiar. En este preciso instante entra por la ventana del comedor. Me ha acompañado toda la vida. Según mi padre, era por la ingente cantidad de algarrobos que llenaban el pueblo. Hoy en día apenas queda ninguno. En su lugar hay bloques de pisos y aire acondicionado en las fachadas. Pero sigue oliendo como a gusanitos de queso. De esos de cuando éramos pequeños y valían 1 duro.
Iconografía
martes, 28 de agosto de 2007
domingo, 26 de agosto de 2007
Grietas

Emocionante por momentos e indiferente muchos otros. Hay secuencias tan ingenuas y facilonas que me sorprende que las haya escrito Médem ("esa columna es dórica y yo soy griega", dice la protagonista en una escena del film). Y el final, maniqueo y simplista, eludiendo haber sido más elíptico, rasgo diferencial de sus mejores obras.
Visualmente espectacular pero con una pared maestra llena de grietas. Caldo de cultivo para futuros premios actorales que tampoco acaban de convencer: sorprende la debutante, Manuela Vallés pero, ni mucho menos, traspasa la pantalla. Bebe la supera, sin ser su hábitat natural. Tal vez necesite de un segundo visionado. Porque siempre me ha emocionado Julio. Veremos.
sábado, 25 de agosto de 2007
El coloso de Sylvia
Nunca podré reunirte íntegramente,
juntar, pegar, articular como corresponde
Rebuznos de mula, gruñidos de cerdo, obscenos graznidos
provienen de tus grandes labios.
Peor que en un corral.
Quizá te consideres un oráculo,
portavoz de los muertos o de algún dios.
Yo llevo treinta años esforzándome
por limpiar de fango tu garganta
y no he aprendido nada.
Trepando escaleritas con frascos de engrudo y baldes de lisol
me arrastro como una hormiga enlutada
por los campos cubiertos de maleza de tus cejas
para reparar tu inmenso cráneo y desbrozar
los descarnados, blancos túmulos de tus ojos.
Un firmamento azul de otra Orestíada
se cierne sobre nosotros. Oh padre, tú solo
eres una referencia histórica tan importante como el Foro Romano.
Aquí meriando, en una colina de seres siniestros.
las columnas de tus huesos y el acanto de tus cabellos vuelven
a su antigua anarquía esparciéndose hasta el horizonte.
Se necesita más que un rayo
para crear tanta ruina.
Algunas noches me acurruco en la cornucopia
de tu oreja, a salvo del viento,
y cuento estrellas rojas y estrellas color ciruela.
Sale el sol bajo el pilar de tu lengua.
Mis horas se desposan con la sombra.
Ya no escucho más el roce de la quilla
contra las sordas piedras del embarcadero.
viernes, 24 de agosto de 2007
Mientras, seguiremos apadrinando niños
sábado, 18 de agosto de 2007
Funambulista amaestrada

[...]
Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se acercó la hora de la partida:
-¡Ah!... Voy a llorar.
-Tuya es la culpa. No deseaba hacerte mal pero quisiste que te domesticara...
-Sí-dijo el zorro.
-¡Pero vas a llorar! -dijo el principito.
-Sí-dijo el zorro.
-Entonces, no ganas nada.
-Gano, por el color de trigo. Luego, agregó: Ve y mira nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás para decirme adiós y te regalaré un secreto.
El principito se fue a ver nuevamente a las rosas:
-No sois en absoluto parecidas a mi rosa: no sois nada aún. Nadie os ha domesticado y no habéis domesticado a nadie. Sois como era mi zorro. No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Y las rosas se sintieron bien molestas.
-Sois bellas, pero estáis vacías. No se puede morir por vosotras. Sin duda que un transeúnte común creerá que mi rosa se os parece. Pero ella sola es más importante que todas vosotras, puesto que es ella la rosa a quien he regado. Puesto que es ella la rosa a quien puse bajo un globo. Puesto que es ella la rosa a quien abrigué con el biombo. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres que se hicieron mariposas). Puesto que es ella la rosa a quien escuché quejarse, o alabarse, o aún, algunas veces, callarse. Puesto que ella es mi rosa.
Y volvió hacia el zorro:
-Adiós .
-Adiós. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bién sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
-Lo esencial es invisible a los ojos -repitió el principito, a fin de acordarse.
-El tiempo que invertiste en tu rosa hace que tu rosa sea tan importante.
-El tiempo que perdí por mi rosa... -dijo el principito, a fin de acordarse.
-Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa...
-Soy responsable de mi rosa... -repitió el principito, a fin de acordarse.
jueves, 16 de agosto de 2007
Como una obra de Pollock (por ejemplo)

"¿Y a dónde pensabas que iba a ir? Hablemos pues de mi silencio, sus orígenes, sus motivos, su incansable crecimiento. Llegó un día en el que me conformé, ya no esperaría de ti, sólo iba a amarte, recordarte y así, de hurtadillas, robé el deseo, la esperanza, sólo amar. Me industrializé. Me rellené con maquinaria de acero para engranaje de sentimientos pesados. A veces imitando, otras sucumbiendo a monstruos urbanos humeantes, arrogantes, ¡tan sabios! No diré que soy otra, porque no me creerías. Probablemente siga en mí todo eso que describes: tus recuerdos ensuciados por el tiempo y las pizcas de mí que hurtas a través de estos alambres. Te diré que el tiempo me hizo más lenta, sin cautela; menos áspera en lo profundo. Y se agotó. Reí, reí mucho, al saber de ti, porque la obra era una comedia y al cerrar el telón, tus recuerdos discutieron en el mismísimo hueco de mis entrañas . No hay un antes de aquel tiempo, ya no eras, ya no habría, ya siempre sería después, otro día. He oído tus lamentos una y otra vez, siempre compadeciéndote: de tu elección, de tus cargas, del miedo a caer en el abismo, de de de... ¿Y yo? ¿Acaso no escuchaste mi silencio? Lienzo extraño el de tu alma, sólo descifrado por los iniciados en la moribunda religión que simbolizas" [...]
martes, 14 de agosto de 2007
Apegos
Magos de arena
Hace unos días leí que, en la simbología africana, se asocian las incursiones subterráneas de los cangrejos a su capacidad para atesorar situaciones venideras. Tampoco sé si me gustaría saber qué me ocurrirá mañana. El futuro seguirá siendo incierto por mucho que intentemos descifrarlo. Casi que me quedo con el hoy.
viernes, 10 de agosto de 2007
Círculos concéntricos
jueves, 9 de agosto de 2007
Vieja memoria y chocolate blanco
lunes, 6 de agosto de 2007
Los otros lenguajes no académicos (y tan sinceros)
¡¡Fragullao, que eres un fragullao! ¡Y me dejas fifitas en el parquet cada vez que pintas!
viernes, 3 de agosto de 2007
Exilio
Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón.
Jorge Luis Borges
jueves, 2 de agosto de 2007
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