
Se te ve. Casi ya no crees. Te vuelves como de seda y el verde se larga. Resbala.
Las letras te sobran. Y la curiosidad mató al gato, recuerda.
Se te ve. Casi ya no crees. Te vuelves como de seda y el verde se larga. Resbala.
Las letras te sobran. Y la curiosidad mató al gato, recuerda.
El deshielo otra vez y...
La cinta de Moebius.
Tijeras, sólo quiero unas tijeras.
Y entender que, aunque parezca que tengamos, no tenemos nada.
La temporalidad y todo lo demás.
Que ya no están.
El yayo Pau y la yaya Carmen (14/10/2010 -Restaurante Txirimiri, BCN)
Entre mis recuerdos y la foto, han pasado más de 25 inviernos. Y ahí siguen. Ese día, de boda. La de mis tios, Jordi y Ana. Y la peque Mar, anillos en ristre. Risueños. Sumando los dos 168 años.
El consuelo, los hombros, la sonrisa siempre.
Y mis gracias. Al cubo.